Ahora que pasó todo, que estamos lejos y no nos vamos a ver
más, iría hasta a tu casa a abrazarte y agradecerte por enseñarme tan mal y
tanto. Porque a pesar de todo lo que me hiciste llorar, de tu pedagogía de
mierda y esa capacidad que siempre tuviste
de volverme loca, aprendí mucho con vos.
No es que no te quiera más, es que ya no te necesito. Estoy como siempre estuviste vos, por fin me tocó a mí y te juro que te
deseo lo mejor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario