Me duelen la ausencia constante, los silencios largos, la distancia.
Me duele mucho el amor porque no me sirve de nada.
El problema fue siempre el mismo y lo tengo que poder ver: quiero una vida con vos y no la voy tener.
Porque nunca vas a tener un tiempo libre, siempre vas a tener otro plan, el fin de semana ocupado de pé a pá.
Y yo soñando con el día en que tengas tiempo para mí y poder pasear. Me alimento de momentos felices que duran un segundo al lado de una eternidad.
Me duele en el estómago y en la garganta, me duele físicamente y en el alma. Porque te quise, te quiero y te voy a querer, pero más de 3 años es tiempo suficiente para entender:
Que lo nuestro no va a poder ser.
Que hasta acá llegué.
Que no soy feliz y no es tu culpa.
Quizás vos tampoco seas feliz y eso no te inquiete o no me lo digas. Quizás no creas que esta sea la solución, yo tampoco.
Pero estoy sufriendo y no quiero sufrir más.
Te agradezco el amor, y nos perdono por todo lo que hicimos mal.
No hubo un segundo de todo este tiempo en que no te haya amado, pero el amor no me sirve de nada.